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Efectos de origen de clase en la Argentina (1955-2001)
Quartulli, Diego.
Tesis de Doctorado. Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, Argentina.
  ARK: https://n2t.net/ark:/13683/pfdZ/cO0
Resumen
En todas las sociedades diferenciadas existen bienes posicionales en algún sentido (Hirsch, 2005). Estos bienes, aparte de su posible valor intrínseco para cada uno de los individuos, suelen obtener parte de su valor en un proceso de interacción social. Ejemplo de ese tipo de bienes son la posición en la estructura educativa (Bol & van de Werfhorst, 2011) y la posición en la estructura productiva (Sørensen, 2005a). La influencia de los orígenes sociales en general y, de los orígenes de clase en particular, en la asignación de los individuos a aquellas posiciones sociales es un problema tanto filosófico como sociológico compartido por una variedad de tradiciones y programas de investigación. Desde la tradición de la estratificación social parece haber fuertes razones sociológicas para suponer que el origen social es un atributo clave a observar en los diferentes valores encontrados a la salida del sistema educativo y a la entrada del mercado de trabajo de las sociedades modernas (Grusky, 2008). De modo similar, aunque en forma más específica, al seleccionar el origen de clase como propiedad fuente, una parte de la tradición del análisis de clase se preocupa por los efectos de clase sobre aquellas posiciones sociales (Sørensen, 2000). En forma complementaria a la proposición anterior, una serie de programas de investigación de la filosofía política ofrecen fuertes razones normativas para observar la evolución de la influencia de los orígenes de clase en la obtención de estos bienes y (re)diseñar las instituciones en función de la satisfacción de los criterios de aquellas razones (Roemer, 1996a)(Swift, 2004). Esto es apoyado por una convergente evidencia en lo tocante tanto a sus supuestos como a sus diseños. Los supuestos, especialmente la existencia de preferencias sociales, han obtenido una extensa serie de apoyos experimentales gracias a los programas de la economía experimental (Fehr & Gintis, 2007), de la justicia experimental (Frohlich & Oppenheimer, 1992) como de la sociobiología (Bowles & Gintis, 2011). Por otro lado, algunos diseños institucionales, parcialmente basados en aquellas preferencias, han pasado satisfactoriamente algunas pruebas formales y fácticas acerca de su eficiencia y viabilidad (Wright, 2010)(Bowles, 2012). En función de lo anterior, como objetivo principal en la presente tesis se observará, para la Argentina urbana de 1955-2001, la evolución de los efectos del origen de clase en dos bienes posicionales considerados claves en el proceso de estratificación social como pueden conceptualizarse la salida del sistema educativo y la entrada al mercado de trabajo. Es con este problema sociológico de trasfondo que el caso empírico de la Argentina parece pertinente. Es compartido por una vasta bibliografía que la Argentina fue una sociedad capitalista con aceptables indicadores de productividad y desigualdad de condiciones para 1955.1 También parece haber cierto consenso en que luego de 1976 se comenzó una bisagra importante en la gobernanza económica hacia un sentido más aperturista aumentando la presión de la competencia internacional sobre las firmas nacionales, especialmente aquellas de bienes transables. Esto se debió al descenso de algunos costos de transacción (transaction costs) al tiempo que se mantuvieron relativamente constante la distribución de los derechos de propiedad (property rights) produciendo un corrimiento del equilibrio organizacional hacia firmas cercanas a un nivel de productividad internacional. Luego, con las llamadas reformas estructurales de los 90􀈢, lo anterior se complementó con una mayor injerencia del mercado en distintas esferas de decisión de actores y agentes de la sociedad donde antes había una mayor injerencia del Estado. Esto último, vía las políticas de la convertibilidad, se acompañó con una profundización de la presión de la competencia. Una diferencia importante con los cambios de 1976, es que esta vez, aquella no se profundizó sólo a nivel de firmas de bienes transables (que continuó) sino también a nivel del trabajador debido al fuerte aumento del costo del trabajo versus el capital haciendo un corrimiento del equilibrio organizacional hacia firmas más intensivas en capital y menos en trabajo.2 Es importante aclarar que esta bisagra institucional, si bien implicó cambios en su gobernanza económica, estos pueden interpretarse como cambios parciales si se toma en cuenta la totalidad de las instituciones del sistema social argentino. En efecto, la distribución básica de derechos de propiedad (property rights) esenciales del capitalismo que produce, en ausencia de fuertes políticas compensatorias, un piso mínimo pero fuerte de desigualdad material y simbólica, siguió bastante intacta.
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